Educación

Campañas educativas sobre arte rupestre

Desde el descubrimiento de las pinturas rupestres paleolíticas en la cueva de Altamira, España, en el año 1879 el arte rupestre ha sido reconocido como patrimonio cultural que da luces sobre el mundo cultural y espiritual de los pueblos del pasado. En más de cien años de investigaciones se han descubierto muchos lugares más con grabados y pinturas rupestres, no solamente en Europa, sino prácticamente en todos los continentes. Y no solamente se trata de arte prehistórico, una parte considerable de estas representaciones pertenecen a tiempos recientes y son testimonios etnográficos de los indígenas.

En muchos casos, el estudio del arte rupestre ha sido impulsado no por arqueólogos, sino por investigadores aficionados que se sintieron atraídos por la belleza de estos monumentos naturales que se integran en el paisaje. En los EE.UU. ya en el año 1974 se fundó la primera asociación de estudiosos de arte rupestre, la American Rock Art Research Association (ARARA), en la que participan profesionales y aficionados, seguida después por numerosos otros grupos regionales. En Sudamérica, una de las primeras asociaciones surgió en 1987 en Bolivia con la fundación de la Sociedad de Investigación del Arte Rupestre de Bolivia (SIARB).

El tema del arte rupestre ya ha sido incluido en numerosos libros de Historia, sin embargo, en forma errónea, repitiendo conceptos falsos que – por ejemplo – identifican al arte rupestre solamente con ciertas pinturas de cuevas paleolíticas de Europa que representan grandes animales, desconociendo completamente otros aspectos del arte paleolítico, otras facetas de grabados y pinturas rupestres y el hecho de que en nuestro país, Bolivia, existen más de mil sitios de arte rupestre.

Una característica del arte rupestre es que se encuentra en espacios abiertos, integrándose al paisaje, accesible a cualquier visitante. En Norteamérica y en Sudamérica existen algunos sitios que han sido convertidos en parques y cuentan con una administración y vigilancia; práctica que recién está empezando en Bolivia en los parques de Samaipata (Depto. de Santa Cruz), Incamachay (Depto. de Chuquisaca), Calacala (Depto. de Oruro) y Peñas (Depto. de La Paz). Sin embargo, miles de sitios de arte rupestre no tienen tales medidas de preservación. Lastimosamente, el turismo descontrolado ha llegado a muchos lugares con efectos devastadores: los visitantes escriben sus nombres al lado o encima de las representaciones antiguas, dejan otros grafitis, remarcan las figuras originales destruyendo el carácter documental de las mismas, mojan la roca afectando de esta manera el soporte rocoso y las pinturas y encuentran otros modos destructivos borrando a veces huellas artísticas de miles de años de antigüedad. Debe ser uno de los objetivos principales de la enseñanza sobre este tema llamar la atención sobre la necesidad de preservar en forma íntegra los sitios de arte rupestre para futuras generaciones.

Inscripciones de vandalismo en el sitio de arte rupestre de Lajasmayu, Betanzos, Potosí. Foto: Matthias Strecker, SIARB

En esta guía explicamos las campañas educativas de la SIARB y especificamos las posibilidades de visitas a los parques arqueológicos y las normas de una conducta apropiada en tales lugares. Insinuamos a los profesores de escuelas y colegios que de ninguna manera realicen visitas con alumnos a sitios de arte rupestre no protegidos, pues esto podría aumentar el vandalismo; si no en ocasión de la visita guiada por el profesor, en otras visitas posteriores por los alumnos y sus familiares. En el caso de la cueva Inkakaka en el Depto. de Potosí, algunas pinturas rupestres fueron destruidas por alumnos y, según algunos testimonios, fueron acompañados por el profesor de un colegio quien les hizo repintar los dibujos originales.

Las campañas educativas de la SIARB se dirigen a:

  • los mismos investigadores del arte rupestre que – según nuestro Código de Ética – deben respetar la integridad de los sitios, trabajar en proyectos legalmente establecidos y evitar métodos de documentación que podrían afectar la conservación del arte rupestre,
  • estudiantes que deseen recibir una introducción al estudio del arte rupestre y participan en nuestro seminario-taller (4 días más 1 día de trabajo de campo),
  • profesores de escuelas y colegios, niños, jóvenes y público en general,
  • guías y guarda ruinas de parques arqueológicos con arte rupestre,
  • visitantes de sitios de arte rupestre.

Los alumnos que no tienen la suerte de poder visitar un sitio original, por lo menos pueden aproximarse al tema con ayuda de libros, folletos y del internet (ver la sección de links). La SIARB ha editado varios materiales para el público en general y para alumnos y estudiantes: una serie de 9 estampillas con fotos de arte rupestre en colaboración con la Empresa de Correos de Bolivia (1993) – ver la sección de sellos postales; “¿Qué es el arte rupestre?”, hoja que se usa con mucho éxito en el trabajo con alumnos de cursos del 5º y 6º Básico; “Bolivia Arte Rupestre”, hoja publicada en CIMA Producciones, que da una introducción al arte rupestre de nuestro país a través de fotos y breves textos para estudiantes; además guías para los visitantes de los parques arqueológicos en Incamachay-Pumamachay, Lajasmayu, Paja Colorada y Peñas.

Por otro lado, existe la posibilidad de realizar trabajos prácticos en un proyecto compartido por las materias Historia o Estudios Sociales con Artes Plásticas, en el que los alumnos reproduzcan motivos de arte rupestre. Como ejemplo, especificamos en la sección “Rincón de niños” la actividad de la Prof. Grel Aranibar-Strecker que se llevó a cabo con dos cursos de Quinto Básico (60 alumnos) en un trabajo conjunto del Colegio Alemán “Mariscal Braun” y de la Unidad Educativa de Achumani, La Paz, en junio de 1994.